El nombre del dominio y el alojamiento web

El nombre del dominio y el alojamiento web
El nombre del dominio y el alojamiento web

Un dominio es un grupo de caracteres alfanuméricos que se traducen a una dirección IP. La dirección IP de un dominio se corresponde con el servidor web donde tenemos alojada nuestra web. Para traducir el dominio a la IP del servidor se utilizan los servidores de nombre de domino (DNS).
Una de las decisiones más importantes con que nos encontramos a la hora de comenzar con un proyecto web es el nombre del dominio. Es muy importante seleccionar un dominio adecuado ya que cambiarlo a posteriori es algo bastante costoso y nada recomendado, y tiene implicaciones en el posicionamiento.
El registro de los dominios está regulado a través de un organismo internacional cuyo nombre es ICANN (Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números). Es una organización sin ánimo de lucro que se creó en EEUU en 1998.
ICANN delega a su vez la gestión de algunas extensiones en otros organismos, como la ESNIC para el caso del dominio .ES, AFILIA para los .INFO o EURID para los .EU, entre otros.
En el caso de España, ESNIC es la autoridad competente para gestionar el registro de los dominios .ES. Su nombre viene de las siglas ES (por la extensión) Network Information Center y está dentro de la Entidad Pública RED.ES, que pertenece al Ministerio de Industria, Energía y Turismo.
Vamos a analizar diferentes factores a tener en cuenta a la hora de elegir nuestro dominio y cómo pueden afectar al posicionamiento SEO de nuestra web.
Nombre del dominio
El dominio debe ser coherente con nuestros objetivos. Para ello hay que tomar una serie de decisiones; la primera es qué queremos ofrecer y la segunda a quién queremos dirigirnos, es decir, cuál es nuestro público objetivo.
Si nuestro público está en España, podemos buscar nombres creativos en castellano, que coincidan con algo propio de la cultura española. Si nuestro objetivo es dirigirnos a un mercado internacional, debemos asegurarnos de que el nombre del dominio no coincide con alguna expresión coloquial en otro idioma que pueda perjudicar nuestro producto o servicio.
Ante un público objetivo joven, podemos utilizar palabras o juegos de palabras que forman parte de su jerga específica, pero tenemos que tener en cuenta que con ese dominio será difícil llegar a otro segmento de edad que no sepa identificar ese lenguaje con nuestro producto. En el caso de que nos dirijamos a un público más maduro, sería conveniente elegir un nombre más serio y clásico.
Marca y palabras clave
Otro de los criterios que tendremos que abordar será si queremos que el nombre del dominio incluya el nombre de nuestra marca o no. En el momento en el que registramos nuestra marca, tenemos derecho al dominio que la contiene, por lo que se puede dar el caso contrario, que elijamos un nombre que contenga otra marca comercial que no sea nuestra. Así que debemos comprobarlo antes de elegirlo, pues puede ser que una vez que hagamos la inversión de ponerlo en marcha, tengamos que cambiarlo.
La consulta y registro de nombres y marcas en España (no de dominios) se realiza desde la Oficina Española de Patentes y Marcas (www.oepm.es). Desde esta página podemos consultar si hay algún nombre comercial o marca registrados:
http://sitadex.oepm.es/Localizador/homeLocalizador.jsp
Si el dominio contiene nuestra marca será más fácil que los buscadores lo tengan en cuenta para posicionarlo mejor en su listado de resultados.
Una práctica muy extendida en SEO es utilizar un dominio que contenga las palabras clave más importantes para nuestro público. Esto antes facilitaba conseguir un buen posicionamiento de una forma fácil. No obstante, desde que Google sacó el cambio en el algoritmo EMD, se ha perdido un poco esta relevancia, sobre todo cuando se trata de sitios de web de baja calidad. Aún así, si no estamos interesados en posicionar directamente nuestra marca, debemos tenerlo en cuenta, pues puede ayudarnos.
Longitud y características tipográficas
Ante todo, no podemos olvidar que queremos que nuestro dominio sea fácil de recordar y de escribir. Para lograrlo, tenemos que centrarnos en buscar palabras cortas y que se identifiquen totalmente con nuestro producto o servicio, así como con nuestra marca. Si alguien conoce nuestra empresa y quiere buscarla en Internet, lo primero que hará será introducir nuestro nombre comercial o mercantil, y nosotros tenemos que hacer todo lo posible para facilitarle que nos encuentre.
En el caso de que se trate de alguien que no nos busca a nosotros, sino a nuestros productos, debemos utilizar las palabras más cortas y naturales posibles.
Esa naturalidad debemos llevarla también al terreno tipográfico. Utilizar caracteres tipográficos como guiones o números hará la búsqueda más complicada.
En España, desde noviembre de 2007 se permite registrar dominios .es con “ñ” y con tilde. Sin embargo, debido a la peculiar codificación de estos caracteres, no los recomendamos como estrategia SEO.
Extensión del dominio
Una vez que tenemos claro cuáles son las palabras que van a formar nuestro dominio, tenemos que elegir cuál va a ser su extensión.
Vamos a ver los diferentes tipos de extensiones:
Tipos de Extensiones
Dominios de primer nivel
Los gTLD son dominios genéricos y que no vienen definidos por un ámbito geográfico o sectorial determinado. Los más conocidos son .com, .net, .org, .edu, .info, .biz…
o .COM: Es el más utilizado. Sirve para cualquier tipo de página web y lo suelen utilizar empresas comerciales, y otras organizaciones. o .ORG: Es utilizado principalmente por instituciones sin ánimo de lucro y ONGs. o .NET: Este dominio está orientado a empresas e instituciones relacionadas con servicios de internet y tecnología, pero puede utilizarlo cualquier tipo de empresa
Dominios de segundo nivel
Es el caso de los ccTLD, que son dominios que están asociados a un lugar geográfico determinado. Son ejemplos de ámbitos nacionales, el .ES en España, el .FR en Francia, .IT en Italia, o .DE en Alemania, de ámbitos supranacionales el .EU, que se refiere al ámbito europeo, o el .CAT a nivel regional, que se refiere al ámbito de Cataluña.
La razón de escoger una de estas extensiones es nuestra preferencia de ser asociados al país/región con el que está relacionado, o que nuestro ámbito geográfico sea claramente éste y nos beneficie a la hora de conseguir nuevos clientes.
Dominios de tercer nivel
Son los dominios del tipo .COM.ES, .NOM.ES, .ORG.ES
Tienen la misma finalidad que los dominios de primer nivel pero añadiendo el ámbito geográfico. Ejemplo www.cursoseo.com.es
Dominios especiales
Hay dominios que se utilizan en ámbitos muy específicos:
o .GOB.ES, reservado a organismos públicos o gubernamentales, o .EDU.ES, reservado a instituciones de enseñanza o investigación españolas. o .TV: Los usan principalmente empresas de video, cine y televisión. o .INFO: Destinado principalmente para la difusión de información general o puntual. o .BIZ: Se suelen emplear en actividades comerciales y de negocios. o .CC: Tiene la misma asociación que .COM o .MOBI, se suele utilizar en páginas web especialmente construidas para funcionar en dispositivos móviles.
Nuevas extensiones de dominio
ICANN es la entidad que gestiona todas las peticiones de nuevas extensiones, y se han solicitado en torno a 1900 nuevas extensiones muy diferentes a las actuales. Por una parte se han solicitado extensiones genéricas de profesiones y sectores muy diferentes (alimentación, tecnología, turismo, deportes, salud, etc.) y por otra, extensiones de uso privado, específicas para empresas o entidades.
Aunque aún no se pueden comprar, algunas empresas de alojamiento web están permitiendo reservarlas. Previsiblemente podremos verlas en la red a lo largo de 2014.
También se desconoce cómo van a considerar los buscadores estas extensiones de dominio desde un punto de vista del SEO.
Ejemplos de nuevas extensiones: .BCN .BARCELONA. ABOGADO .APP .ART .BLOG .AUTO .CASA .CLOUD .FUTBOL .MADRID .JUEGOS .HOTEL .SHOP .RESTAURANT .VIAJES .TOURS .LEGAL, etc…
Influencia de la extensión del dominio en el posicionamiento SEO
Oficialmente Google nunca se ha manifestado sobre si la extensión del dominio influye en el posicionamiento. Aunque teóricamente todas las extensiones deberían partir en igualdad de condiciones a la hora de posicionarse, hay extensiones que tradicionalmente se han considerado mejores que otras. Vamos a ver las más conocidas por orden de importancia.
.COM es la más utilizada porque es la primera que se creó. Por lo tanto es más fácil de recordar y nos sirve para todos los países e idiomas. El problema de esta extensión es su baja disponibilidad, ya que la mayoría de dominios están siendo usados o han sido comprados.
.ES es casi tan buena opción como .com si el público al que está orientada nuestra web es de España. No obstante, teniendo en cuenta que la ubicación del usuario se tiene en cuenta a la hora de mostrar los resultados, los buscadores dan mayor relevancia a los dominios locales en sus países de origen. Esto mismo se puede aplicar a cualquier otra extensión territorial.
 .net y .org son una buena alternativa a las anteriores cuando no existe disponibilidad.
Disponibilidad del dominio
Uno de los principales problemas que nos encontramos a la hora de registrar nuestro dominio es el hecho de que ya esté siendo usado por otra persona o empresa.
Hay varias herramientas para obtener información acerca del dominio que nos interesa, pudiendo averiguar si está disponible, si ha sido bloqueado por Google o ver el historial del nombre. Las herramientas más significativas son:
Whois.net, es una herramienta con la que podemos obtener información básica del dominio, como ubicación del servidor, o quién es el propietario. http://whois.net
Domain History from Domain Tools, ofrece información del historial del nombre del dominio. http://whois.domaintools.com
Google Banned Checker, nos permite conocer si el nombre del dominio está bloqueado por Google. http://www.iwebtool.com/google_banned
Domains Bot, sirve para localizar dominios disponibles a partir de unas palabras clave suministradas. http://www.domainsbot.com

Antigüedad y caducidad del dominio
La antigüedad del dominio es un factor que tiene influencia en el posicionamiento SEO. El criterio de Google es que cuanto mayor es antigüedad del dominio, más confianza ofrece y por lo tanto, favorece su posicionamiento.
Existe también la posibilidad de comprar un dominio que ya haya sido registrado por otra persona, si ésta está dispuesta a venderlo. No obstante, se debe tener cuidado y asegurarse de que ese dominio no tenga ninguna penalización.
Otro factor que tiene influencia positiva es la fecha de caducidad del dominio. Los dominios tienen un periodo de renovación anual, pero existe la posibilidad de renovarlos por un periodo mayor, de varios años. Google valora positivamente aquellos dominios cuya fecha de expiración es mayor.
Registro de varios dominios para una web
Es posible que nos interese registrar varios dominios para una misma web, o el mismo dominio con diferentes extensiones. El principal motivo para hacer esto es protegernos de que otros puedan registrarlo y lleguen a tener un dominio similar al nuestro que puede generar confusión, especialmente cuando hablamos de dominios de marcas.
Si disponemos de varios dominios diferentes para un solo sitio web, los robots de los buscadores como Google o Bing podrían interpretar que cada uno de esos dominios lleva a una web diferente, lo que nos ocasionaría problemas de indexación o de contenido duplicado. Para evitar este problema, debemos seleccionar un dominio principal y configurar una redirección de tipo 301 en el resto de dominios, para que apunten al principal.
De esta forma, estamos informando al robot de búsqueda de que ese dominio se ha trasladado a otra dirección, y así los usuarios que accedan a través de uno de nuestros dominios direccionados o secundarios, serán derivados al principal de forma permanente.
Esta práctica también es necesaria cuando queremos cambiar de un dominio a otro y no queremos que los usuarios que acceden al dominio antiguo sean llevados a una página de error. No obstante, y aunque hay métodos que limitan el impacto de un cambio de dominio, no se puede asegurar que al cambiar el dominio se mantendrá el posicionamiento.
Introducción al alojamiento web
El alojamiento web, también llamado hosting, es el servicio que provee a los usuarios de un espacio en un servidor web donde guardar físicamente los archivos de nuestra web, la base de datos, las cuentas de correo, etc. y que está vinculado con el dominio para que al escribir la dirección URL del mismo, se muestre la información.
A la hora de elegir un servicio de alojamiento para nuestra web es fundamental asegurarnos de que la empresa que nos lo suministre nos va a dar un servicio de calidad. La localización del servidor, su carga de trabajo, el nivel de servicio y el tiempo de respuesta pueden influir notablemente en el tiempo de carga de una página web y en su disponibilidad, factores importantes y cada vez más tenidos en cuenta en el posicionamiento SEO.
Un servicio de alojamiento de calidad nos garantiza que nuestra web estará prácticamente siempre operativa y dará tiempos de respuesta adecuados ante las peticiones de los usuarios. Por ello, si se desea dar un uso profesional a la web, no recomendamos usar servidores gratuitos, pues suelen tener “caídas” frecuentes, tiempos de respuesta más altos y unas garantías de servicio menores.
Tipos de alojamientos web
Existen diferentes clases de alojamiento según las necesidades de cada usuario. Los principales son:
Alojamiento gratuito
Existen empresas que ofrecen alojamiento web gratuito, a pesar del coste de infraestructura que deben soportar. El motivo es que intentan captar clientes atrayéndoles con la oferta para luego intentar venderles la opción de pago. Ofrecen recursos muy limitados al usuario (espacio disponible, tráfico de datos, etc.) que suelen hacer inviable utilizar este servicio como opción a largo plazo, y cuando el usuario se da cuenta de esas limitaciones, prefiere pagar un poco más y elegir la opción de pago antes que buscar otro hosting y tener que hacer una migración, que en ocasiones puede resultar costosa. Otra forma de financiarse es incluyendo publicidad en los sitios web de los usuarios. Por ejemplo, wordpress.com, el servicio de blogs, suministra gratuitamente un dominio y un alojamiento, dando además un servicio aceptablemente bueno. No obstante, si el usuario desea evitar la publicidad o usar su propio dominio, debe subscribirse a un plan Premium por unos 30 dólares. Pero hay numerosas empresas que suministran servicios similares más o menos completos, por lo que en caso de estar interesados, es mejor investigar un poco previamente y comparar opiniones de usuarios.

Alojamiento “compartido”
Este tipo de servicio consiste en alojar clientes de varios sitios en un mismo servidor, utilizando un software de servidor web. Ofrecen precios reducidos y un buen rendimiento, así que es una buena opción para mayoría de personas y pymes que quieren tener presencia en internet y no registran decenas de miles de miles de visitas mensuales. Se pueden encontrar desde 50€ anuales.
No obstante, este tipo de alojamiento tiene ciertos inconvenientes asociados precisamente al hecho de compartir el servidor con muchos otros clientes, y es que los recursos compartidos pueden dar problemas puntualmente, si el servidor está muy masificado o alguno de los clientes hace un uso intensivo. Tened en cuenta que un servidor web es un ordenador con unas características especiales (disco duro, memoria, procesador, sistemas de respaldo…) adaptadas al uso que se le va a dar. Si se le da un sobre-uso se puede provocar tráfico lento y errores individuales que afectan a todos los clientes.
Alojamiento dedicado
A diferencia del alojamiento compartido, es un servicio exclusivo en el que el cliente no comparte los recursos del servidor con otros clientes, con lo que se optimiza su uso y el servicio es de mayor calidad. Este tipo de alojamientos suelen ser más caros, porque además del servicio de alquiler del alojamiento, hay que pagar el mantenimiento y administración del propio servidor, pues aquí el cliente tiene ciertos permisos para hacer lo que quiera dentro de su espacio. Son más seguros y estables, lo que permite utilizarlos de forma profesional por grandes empresas y por clientes que tienen requerimientos especiales de rendimiento, configuración o seguridad.
A veces este servicio es utilizado también por empresas que son resellers, es decir, que dan servicio a sus propios clientes para que estos no tengan que acudir de manera independiente. Los servidores dedicados pueden ser administrados por el cliente o por la empresa que los provee. El cuidado físico del aparato y su conectividad a Internet está generalmente a cargo de la empresa que provee el servidor. Se suelen localizar en centros de datos.
Alojamiento virtual (VPS)
Es una solución intermedia entre los alojamientos compartidos y los dedicados. Este servicio consiste en alojar el sitio web en un hardware virtual que se ejecuta dentro de un servidor compartido. Cada servidor virtual tiene su propio sistema operativo independiente, por lo que tiene una de las ventajas del alojamiento dedicado, ya que se puede reiniciar ante un fallo sin afectar a los demás. Como desventaja, al igual que el compartido, es que los recursos generales como memoria y procesador siguen siendo compartidos.

Factores a tener en cuenta a la hora de elegir el alojamiento
Tecnología soportada
La primera decisión que tenemos que tomar en la elección de nuestro alojamiento es si sus características técnicas responden a nuestras necesidades. Por una parte, tenemos que saber qué sistema operativo utiliza y la tecnología web que soporta. Por ejemplo, si necesitamos un servidor para Windows o un servidor para Linux, si el lenguaje de programación de nuestra web es PHP, JSP, ASP o ASP.NET… Así pues, es imprescindible que el alojamiento sea compatible con las especificaciones técnicas de nuestra web.
Capacidad y límites
Es muy importante tener claro cuál es la capacidad de nuestro alojamiento en términos de espacio en disco y transferencia de datos mensual.
El espacio en disco es el espacio usado por los ficheros de la web, así como la base de datos y las cuentas de correo.
La transferencia es el límite total de datos subidos y bajados, de manera análoga a como lo ofrecen las empresas de telefonía móvil. Por ejemplo, 1 “Giga” de transferencia mensual nos da derecho a que los usuarios suban y bajen datos en conjunto por hasta esta cantidad en un mes.
Si se sobrepasan las cantidades contratadas, la web puede dejar de funcionar. Suele haber un panel de control desde donde revisar estos datos y es sencillo pasarse a un plan superior.
Ubicación física del alojamiento
Uno de los factores que tienen en cuenta los buscadores para el posicionamiento es la ubicación física de los usuarios que realizan las búsquedas. Si tu portal web da servicio en un país, lo recomendable es contratar un servidor que esté ubicado en el mismo territorio. Aunque los datos viajan a velocidades muy altas por la red, un servidor que esté a miles de kilómetros es más probable que tenga retardos mayores en la respuesta a las peticiones. No es un factor extremadamente relevante, pero tiene su importancia.
Velocidad de carga y tiempo de respuesta
Es el factor más importante para el SEO. Los robots de los motores de búsqueda dedican un tiempo limitado a rastrear la web e indexar páginas. Por esta razón, cuanto menor sea el tiempo de carga de nuestra web, más páginas indexarán.

Desde el punto de vista de la usabilidad de la web, un usuario no espera demasiado tiempo a que una página termine de cargarse, se convierte así en un factor determinante en la tasa de abandono de una web.
Si estamos ante un usuario que acceda a la web a través del móvil, no esperará más de 6 segundos a que cargue la página. Google siempre quiere ofrecer los mejores resultados a sus usuarios, así que penalizará los sitios web en los que el tiempo de carga o de respuesta sea más alto de lo normal.
El alojamiento que elijamos puede influir en la velocidad de nuestra página web. Si contratamos un alojamiento compartido o uno que físicamente está situado lejos de nuestro público objetivo, el tiempo de carga y de respuesta será mayor.
Fiabilidad y disponibilidad
Contratar un alojamiento compartido o de menor fiabilidad puede provocarnos problemas de indexación (que el rastreador no encuentre la web porque el servidor se haya caído) y problemas con los usuarios, lo que al final puede suponer penalizaciones en términos de posicionamiento.
Reputación e IP propia
Hace un tiempo se podía asegurar que compartir alojamiento con otras webs era muy significativo a la hora de posicionar nuestra web, pero tras los cambios que hizo Google en su algoritmo con la llegada de Panda y Penguin, la realidad es que el rendimiento de las IP únicas y compartidas, desde el punto de vista del SEO, es muy parecida. Sí que es importante a nivel de reputación. Si utilizamos un alojamiento compartido y otro cliente con el que compartimos servicio ha hecho un mal uso o ha sufrido algún tipo de pirateo, y la IP ha sido “penalizada” por Google, nos va a afectar también a nosotros.
Conclusiones

Las principales conclusiones sobre el dominio y el alojamiento web son:
 Nuestro dominio puede estar orientado a nuestra marca o a las palabras clave más importantes. Debe ser sencillo y con una extensión de las más populares.
 Debemos contratar un hosting de calidad, que ofrezca buenos tiempos de respuesta, alto nivel de servicio y ubicado físicamente en el mismo país al que vamos a orientarnos.

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